Belgrano y el Plan del Inca y de como América Latina hubiera sido un Continente diferente

Belgrano y el Plan del Inca y de como América Latina hubiera sido un Continente diferente

Belgrano se dirige al Congreso el 6 de julio de 1816 y explica la situación que se vive en Europa: el fortalecimiento de los absolutismos y el retroceso de la ideas liberales. 

En consecuencia, el ex integrante de la Primera Junta de Mayo sostiene que, ante ese panorama internacional, la mejor forma de gobierno de esa nación que buscaba su independencia era el de una “una monarquía temperada”, conformada por la Casa de los Incas, despojada de su trono por los españoles 300 años antes. 

“Era una idea que contaba incluso con el respaldo de Güemes, quien desde Salta había rechazado sucesivas incursiones realistas, y de San Martín, que desde Cuyo preparaba el Cruce de Los Andes”, sostiene Di Meglio, autor de la “Trama de la Independencia”, un libro de reciente aparición.

Ese estado monárquico de origen americano tendría su capital en Cuzco, antigua sede del Imperio Inca, con el propósito de sumar el apoyo de las poblaciones de Perú, Bolivia y Ecuador, y tendría un carácter parlamentario.

La iniciativa de Belgrano concitó el rechazo de Buenos Aires, cuyos delegados veían en la elección de esa capital andina una eventual pérdida de la centralidad ostentada por el puerto. La incipiente oligarquía porteña se negó a tratar el tema temerosa de perder su poder y es asi que Anchorena diputado por Buenos Aires se declara manifiestamente en su contra calificando a los incas de chocolate por el color de su piel y borrachos. Así la enorme y magnifica idea de Belgrano apoyada por San Martín y Güemes fue escondida al pueblo argentino. 

ASOCIACIÓN BERLGRANIANA CORONEL PRINGLES