"Hay que trabajar mucho en la educación e inclusión"

"Hay que trabajar mucho en la educación e inclusión"

Un grupo de pringlenses participaron del Congreso de Psicología Social. Están en 1er Año de la carrera, estudian en el Centro Psicosocial Argentino y cursan en Pringles, en el CEU (España 960).

"Viajamos 9 personas al Congreso en Hurlingham, somos 20 alumnos en total aprox. y nuestra coordinadora es María Julia Napoli. Se complica con el trabajo y responsabilidades de cada uno así que pudimos ir sólo 9. Esperamos ser más el próximo año"-señaló al EXPRESO DIGITAL, Florencia Soledad Artola.

Este evento se hace todos los años el día del Psicólogo Social, pero se había postergado por la pandemia "Fue el primer Congreso post pandemia, se trataron temas de todo tipo. Hubo mesas redondas, 60 talleres en simultáneo, feria del libro y plenario, con la presencia de autoridades nacionales, provinciales y municipales. También asistieron invitados nacionales e internacionales. Particularmente me interesó el taller de estereotipos, discriminación, diversidad, capacidades diferentes e inclusión, cómo acompañamos desde la prevención a adolescentes y sus familias con riesgo suicida."-comentó.

Además, analizó Artola "Un estereotipo es una imagen mental muy simplificada que se basa en creencias y suele exagerar un determinado rasgo que se cree que tiene la persona cuestionada. Son falsas creencias y suelen estar generadas por distorsiones cognitivas de la realidad. Aunque cueste admitirlo, buena parte de la información que manejamos en nuestra cabeza está basada en pequeños y muy sesgados hechos reales. Un prejuicio es un juicio u opinión, casi siempre es negativo, que se forma sin motivo y sin el conocimiento necesario, supone una actitud negativa y hostil hacia una persona. Ya sea por nacionalidad, religión, cultura, clase social, orientación sexual, profesión. El prejuicio nace sin tener evidencias, por eso es pre-juicio. Aprendemos que tener estereotipos en nuestro imaginario colectivo es normal, afrontar el miedo a lo desconocido poniendo etiquetas a lo que no conocemos, sirven como atajos mentales".

Con respecto a un niño de la foto publicada, Florencia contó que se trata de Nacho y fue parte del Taller mencionado anteriormente "Estaba acompañado de su mamá y profesionales terapeúticos. Nos contaban, que en su escuela, algunas maestras y directivos hacen diferencia con él a la hora de hacer alguna tarea grupal, por ejemplo, no lo incluyen. Sin embargo los únicos que lo integran totalmente son sus compañeritos/as. Para hacer la tarea, para jugar, lo llevan en su silla de ruedas hasta su mesa para comer todos juntos. Los niños nacen sin prejuicios, nosotros los limitamos, somos los adultos, que de forma consciente o inconsciente, siempre 'metemos la fichita', 'eso de chicas', 'eso otro es de chicos', 'no llores que pareces una niña', les decimos 'angelito', 'pobrecito', 'regalo de Dios', a personas con capacidades diferentes. Confundimos discapacidad con enfermedad"-señaló.

Y ejemplificó Artola "Lo vivo cotidianamente con amigos con el Síndrome de
Down, por ejemplo: siempre los nombran como 'seres llenos de luz', o 'angelitos caídos del cielo'. Me gustaría que se empiece a ver el síndrome sin tabúes, sin esa imagen de 'son angelitos especiales'. El Síndrome de Down es una alteración genética, no tienen una enfermedad y no son angelitos. Son personas que sienten, que piensan, muchos estudian, trabajan y tienen la capacidad de hacer todo lo que se propongan. Pueden dar más de lo que imaginamos, creo que falta en todos los ámbitos. Hay que trabajar mucho en la educación e inclusión, tenemos un gran trabajo por delante".

Para finalizar, expresó Florencia Artola "Somos un grupo autocrítico y crítico que aprendemos unos de otros en un proceso de retroalimentación. Nos escuchamos, queremos desaprender viejas enseñanzas, para aprender nuevamente cosas que nunca se nos enseñó. No es fácil, pero lo estamos intentando".