Pringles: “En esta situación no podemos continuar con el servicio de colectivos”

Pringles: “En esta situación no podemos continuar con el servicio de colectivos”

Lo dijo Miguel Rondán, uno de los dueños de la empresa que comenzó a brindar el servicio hace apenas un mes.

   Apenas un mes después de que comenzara a funcionar, el servicio de colectivos urbanos de Coronel Pringles está atravesando un complejo panorama, a tal punto que sus dueños no descartan paralizar las unidades.

   “Estamos perdiendo entre 10 y 15 mil pesos diarios. Así no podemos seguir”, confió a La Nueva el empresario Miguel Rondán, uno de los dueños del servicio.

   El colectivo de línea volvió a circular por las calles de Pringles el 1 de agosto pasado, luego de más de dos años de paralización. En su estapa anterior el servicio estaba a cargo de la empresa Agriello, firma que decidió no continuar con el emprendimiento porque no le resultaba redituable.
El valor del boleto es de 100 pesos (50 para estudiantes). El viaje es gratuito para las personas con certificado de discapacidad.

   En marzo de este año se había realizado una convocatoria en las instalaciones del club Roca durante la cual vecinos reclamaron la vuelta del colectivo frente a concejales, funcionarios y otros referentes políticos.

   Días después de esta reunión, a través de un video, la comuna pringlense anunció la puesta en marcha de dos líneas de colectivos. El anuncio corrió por cuenta del propio intendente Lisandro Matzkin, acompañado por el empresario del transporte Miguel Rondán y los concejales Aldo Luis Mensi y Bernardo de Uriarte.

   Semanas después se dio el paso formal: la licitación para concesionar el servicio. El 27 de junio se efectuó la apertura de la única oferta, a nombre de Aníbal René Lucanero, socio de Miguel Rondán. El pliego fue elevado al Concejo Deliberante, que lo aprobó y habilitó la firma del convenio.

   Hace un mes comenzaron a circular por las calles de Pringles las unidades, que son de tres puertas y piso bajo. Son dos vehículos modelo 2013, cuyo costo fue de 5 millones de pesos.

   “Comenzamos con un promedio de 300 personas por día durante la primera semana y pensábamos que iba a ser rentable, pero luego fue decayendo el número de pasajeros hasta un promedio de 160 diarios. Encima, el gasoil subió en este período un 10% y el municipio nos anunció un recorte de unos 140 mil pesos del subsidio mensual que no esperábamos”, describió Rondán.

   “La situación cambió de un día para el otro. Hoy estamos recaudando 16 o 17 mil pesos diarios, y sólo de gasoil tenemos un gasto de 27 mil. A eso hay que sumarle el costo de dos choferes, seguro, mantenimiento de las unidades y demás”, añadió.
El servicio se reanudó con un circuito de una hora de duración (ida y vuelta), que va desde el barrio Roca hasta el cementerio. Los colectivos circulan de lunes a viernes, de 6.45 a 20.45, y los sábados y domingos de 7.45 a 12.45.

   Rondán sostuvo que, si no cambian las condiciones, no podrán continuar.

   “Somos gente de trabajo y no podemos perder dinero mucho tiempo más. Si no surge una solución, tendremos que parar los colectivos. La gente nos pide seguir, pero cuando les mostramos los números entienden”, indicó.

   El empresario dijo que no está dispuesto a poner en peligro su empresa de transporte y su acopio de leña para sostener un servicio “claramente deficitario”.

   “Entendemos que Pringles necesita el colectivo, pero hoy, así, es imposible sostenerlo”, cerró.