La historia del pringlense Marcelo Ibarrondo como entrenador de la joven nadadora de Tres Arroyos Mía que competirá en los Panamericanos

La historia del pringlense Marcelo Ibarrondo como entrenador de la joven nadadora de Tres Arroyos Mía que competirá en los Panamericanos

La nadadora de 11 años integra la Selección de Natación para Sordos y en agosto intervendrá en los Juegos Panamericanos de Guayaquil.

Santino, de 16, competirá por primera vez en el Cenard, junto con Mía. Conversaron con e diario La Voz del Pueblo a través de Luciana Meléndez, Intérprete en Lengua de Señas. El entrenador Marcelo Ibarrondo dijo que “es un orgullo gigante para la natación de Tres Arroyos”

El encuentro se produce en las instalaciones de Aquática Social Club, junto a una de las piletas climatizadas, minutos después de un entrenamiento que se extendió dos horas. Mía de la Iglesia, quien tiene 11 años, y Santino Lebrún, de 16, ambos nadadores sordos, conversan con este diario a través de Luciana Meléndez, docente, profesora de Educación Especial e Intérprete en Lengua de Señas Argentina (LSA) a español. Cerca de ellos está el entrenador Marcelo Ibarrondo, profesor de Educación Física. Marcelo y Luciana son los encargados del equipo de natación PCD (Persona con Discapacidad), como parte del Programa Municipal de Deporte Adaptado.

Es una etapa muy especial para Mía, porque fue incorporada a la Selección Argentina de Natación para Sordos y va a representar al país en los Juegos Panamericanos de Guayaquil 2026, que se van a desarrollar desde el 21 hasta el 27 de agosto.

También para Santino, quien va a competir por primera vez junto a Mía el 28, 29 y 30 de este mes en el Segundo Open Internacional organizado por el Copar (Comité Paralímpico Argentino), en la ciudad de Buenos Aires.

Son avances muy valiosos para la natación PCD en Tres Arroyos. Se percibe en ellos el entusiasmo ante los nuevos desafíos, la responsabilidad que demuestran en la preparación y el disfrute por hacer una actividad que les gusta mucho.

Mía dice -cuenta Luciana- que “estoy muy contenta, feliz de que esto ocurra, pero me siento un poco nerviosa”. Empezó a nadar a los 8 años, comenta que concurre con ganas a entrenar y puede así conocer técnicas que les enseña el entrenador.
Cuando se inició en esta disciplina “nadaba más o menos, era re difícil”, la perseverancia tiene sus resultados, “Marcelo me enseñó y me sigue enseñando, porque sabe”.

Entrena de lunes a viernes por la tarde, desde las cinco hasta las siete. Por la mañana, va a clases a la Escuela 1. “Mi familia me acompaña, está conmigo”, destaca.

Al evaluar los distintos estilos, observa que su especialidad es crol. Con alegría, se refiere a los medallistas olímpicos que conoció en el Cenard (Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo), donde entre el 4 y el 7 de mayo participó de una concentración junto al equipo técnico y deportistas de distintas provincias que integran la Selección Argentina de Natación para Sordos.

Por su parte, Santino tuvo el inicio en la natación a los 11 años y el Segundo Open Internacional será su primera competencia. “Vamos a Buenos Aires. Me siento bien, pero primero tengo que entrenar mucho”, indica a través de Luciana.

Es alumno de la Escuela Secundaria 6, donde concurre en turno mañana. Entrena por la tarde, está desarrollando su potencial y en este sentido, tuvo un crecimiento importante.

Cuando finaliza la conversación con Mía y Santino, se despiden y expresan en sus gestos el afecto que sienten por Marcelo y Luciana. No hacen falta palabras para entenderlo.

La confianza

También Marcelo Ibarrondo refleja entusiasmo cuando menciona la preparación y la tarea que concretan en equipo. “A Mía cuando le das la parte técnica, asimila muy rápido los ejercicios. Es una facilidad natural. Si no está Luciana que puede transmitir bien y garantizar la comunicación, igual ella interpreta muy bien y avanzamos rápido”, afirma.

Si bien Mía respondió que su mejor estilo es crol, Marcelo añade que “espalda y pecho lo domina muy bien. En mariposa estamos viendo algunas cuestiones técnicas chiquitas. Maneja en realidad los cuatro estilos, en uno hay que hacer pequeñas correcciones”.

Un aspecto a tener en cuenta es que “Mía en realidad no tiene categoría, es Junior, muy chiquita. En el Cenard va a competir con nenas que tienen entre 14 y 17 años, da mucha ventaja en diferencia de edad, talla y fuerza. Más allá de esta situación, su desempeño es muy positivo”.

En su anterior participación “trajo medalla. Esta vez intuyo que va a andar muchísimo mejor. Conoce la actividad, el movimiento, está más nadada que la temporada pasada”.

Una de las premisas es “que sea lo más prolija posible técnicamente. La velocidad va a decantar sola”.

El entrenador evaluaba para la próxima semana “hacer doble turno. En la mañana y dos horas a la tarde, sumar carga. Las pruebas que hará en el Cenard, donde vamos a competir, son las realizará en Ecuador. Queremos que siga ampliando su preparación con las distancias”.

La finalidad es brindarle “muchas horas de práctica, lo que contribuirá en que ella genere un volumen y una continuidad”.
Un punto central es la experiencia y el conocimiento de las competencias. “Al principio fue con los miedos lógicos, es muy chiquita, hay que entender eso. Ve al resto, tiene una diferencia de edad y en esta etapa de la vida se nota. Al intervenir, se va generando confianza”, subraya.

En consecuencia, Mía “se está soltando cada vez más. Bajó todos los tiempos y seguramente seguirá en esa línea, cuando tenga otra edad quizás los tiempos que logre tener van a ser muy buenos”.

Horas de agua

Marcelo es de Coronel Pringles y desde 2014 lleva adelante su labor como entrenador en natación. “Trabajé allá, luego me vine a vivir a Tres Arroyos. El único momento que corté fue en la pandemia. Comencé en Neptuno, cuando cerró sus puertas pasé a Aquática, tuvimos continuidad y hemos llegado a lo que llegamos”, sostiene.

Además es guardavidas, el último verano realizó la temporada en Coronel Pringles y coordinó con la familia de Mía para que pueda entrenar en esa ciudad: “Estuvo practicando desde aproximadamente el 12 de enero en la pileta del balneario de Pringles, hasta que la convocaron un mes después”.

En este contexto, argumenta que “la asistencia técnica de la Municipalidad comenzaba en abril. Ella fue citada en febrero, para ir a una pileta de 50 metros tenés que estar nadado. Ahora para competir en el Cenard y luego ir a los Juegos Panamericanos de Guayaquil son necesarias muchas horas de agua, de lo contrario no llegás”.

Muestra su agradecimiento con Aquática porque “nos dio la oportunidad de disponer de los horarios, asistir en distintos turnos”.

Generó un calendario, que incluye compartir los preparativos con nadadores convencionales. “Viene una nena que competía y un nene que está en el equipo, hacemos juntos la parte técnica y algunos piques”, puntualiza.

En equipo

La matrícula de natación de Personas con Discapacidad está conformada por “entre 12 y 13 chicos o adolescentes. No tenemos la parte de escuela, pero este año se incorporaron dos chiquitines que en el futuro seguramente van a estar compitiendo”.
Aclara que “no es que no queremos tener más nadadores, pero estamos medio ajustaditos de lugar”.

En su análisis, opina que “la natación está bien. El equipo convencional que trabaja con Juan Cruz Renaud ha llegado a federados, quizás están en la misma problemática que nosotros que no tenemos el suficiente espacio. Ellos también necesitan mucho tiempo, es una realidad similar”.

Al respecto, plantea que “esto quizás en el futuro hay que cambiarlo, el espacio, el tiempo. Al igual que el ingreso que tiene que cobrar cada profe porque en estas actividades, si querés resultados, debe estar la parte económica de la gente que trabaja. Es todo una cadena, es necesario alcanzar un funcionamiento parejo”.

La delegación

Los viajes al Cenard requieren de varios días, una organización para que Mía tenga acompañamiento.

Marcelo cuenta que “en Guayaquil vamos a tratar de estar los dos, Luciana y yo. Para nosotros es un orgullo gigante, para la natación de Personas con Discapacidad y en general la natación de Tres Arroyos. No solamente por Mía, es extensivo a todos por lo que se ha podido hacer”.

Como el viaje a Ecuador tiene un costo elevado, comenzaron a definir propuestas destinadas a recaudar fondos. “Estamos en eso, compartiendo y haciendo vox populi cada iniciativa. Hay que juntar un dinero, todo suma”, concluye.

Fuente: La Voz del Pueblo de Tres Arroyos